Cómo contar un cuento

Un recurso importante

Por todos es sabido que a los bebés les encanta oír la voz de sus padres, especialmente la de su mamá, que la lleva escuchando desde que estaba en su barriga. Les encanta oír hablar a sus padres, escuchar cómo cantan y por supuesto escuchar esas historias tan interesantes que les cuentan mientras las acompaña de las imágenes de un cuento. Todavía no entienden nada, no saben seguir el argumento, no comprenden conceptos ni palabras, pero les gusta la entonación , la repetición, la modulación de la voz y  por supuesto los gestos que ponen los mayores, y les llaman mucho la atención los dibujos y las imágenes. Con el tiempo, llegará a ser una actividad que les encante, con la que aprenderán muchas cosas.

Recordemos que para el niño, el cuento es un instrumento cercano de gran disfrute e interés; y motivado por el placer de mirar y escuchar, aprenden a leer imágenes. Es un gran recurso para transmitir historias interesantes llenas de valores. A los niños les encantan LOS CUENTOS, pero esta afición debe ser inculcada desde el primer año de vida. 

El cuento refuerza los vínculos afectivos entre el que cuenta y el niño. Al contar un cuento, debemos crear una atmósfera adecuada (un lugar agradable, tranquilo, ordenado, bonito, cómodo, bien iluminado), utilizar un lenguaje sencillo, cuidar la entonación y los gestos, materiales e historias que estimulen la atención e interés de l@s niñ@s,  y hacerles partícipes en los momentos cumbres del relato.

Cuando se termina podemos, según la edad de los niños, conversar un momento sobre la historia, ya que esto les ayuda a “elaborar” lo que han oído y les proporciona la oportunidad de expresarse, preguntar, participar, jugar y desarrollar otras capacidades.

 

Cómo contarlo

En mi casa, existen varias formas de contar un cuento dependiendo de quien sea el narrador. Cuando es mi marido el que lo cuenta, se sube a la habitación con la niña y deja que ella elija el cuento, bueno, más bien los cuentos porque cuando sube con su padre siempre le engaña y hace que le cuente dos. ¡Los niños son así de listos!. Una vez elegidos, se suben los dos a la cama, apagan la luz, encienden una linterna y se acurrucan muy juntitos en la penumbra mientras disfrutan del momento. Mi niña disfruta mucho con su cuento, las historias, las imágenes… y mi marido se queda ensimismado viendo a nuestra hija sonreír e interesarse por las historias mientras disfruta abrazándola y achuchándola antes de acostarse.

En mi caso, mi niña también elige el cuento que quiere pero sólo uno. Nos sentamos en la cama con la luz encendida, una frente a otra y cantamos:

Para este cuento poder contar,

La cremallera tienes que echar,

Las antenitas yo sacaré,

Para escuchar todo muy bien.

Si cuento viene y cuento va,

Si no es mentira, será verdad.

Le leo el título, y empiezo a contar el cuento haciendo muchos gestos y exagerando la entonación. Si el cuento es de animales, hacemos juntas las onomatopeyas. A veces, le pregunto cosas del cuento para que me responda en su idioma. Y cuando acabamos decimos una retahíla que dice:

Y colorín, colorado

Este cuento se ha acabado.

Y colorín, colorete….

Por la chimenea se va un cohete.

Adiós cohete.

Una vez acabado el cuento, se tumba bien en la cama, apago la luz, le doy el beso de buenas noches y… ¡a dormir, princesa!.

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Pero no siempre contamos el cuento sólo antes de dormir, también lo hacemos en otros momentos del día. A veces nos tumbamos en la manta de la hermana y vemos las imágenes sin más. Otras se sienta en nuestro regazo y quiere que se lo leamos. Otras veces nos trae un cuento, se sienta frente a nosotros y espera que se lo leamos. Pero a veces, incluso se pone frente a nosotros con un cuento en la mano y es ella la que nos lo cuenta a nosotros.

Al margen de los cuentos contados por los adultos, los niñ@s deben tener cuentos a su alcance para poder cogerlos en cualquier momento, de esa forma aprenderán nuevas destrezas y habilidades motrices, mejorarán su coordinación oculo-manual (mano-ojo), y aprenderán a utilizarlos y manipularlos.

Por todo esto es tan importante que los cuentos también los tenga al alcance de su IMG-20170616-WA0000-2mano. Necesita tocarlos, verlos, sentirlos,… para poder vivirlos. En mi casa hay varios sitios con cuentos. Por ejemplo, en su habitación están en una estantería, pero a su altura, para que pueda cogerlos cuando quiera. En el salón tiene una pequeña caja con unos cuantos cuentos de diferentes tamaños y al lado unos cuadernos con pinturas para que decida que es lo que quiere hacer y aprenda que los cuentos no se pintan, pero que hay cuadernos destinados a esa actividad. Y en su zona de juegos, tiene un sofá de gomaespuma de su tamaño y una cesta llena de cuentos para que pueda disponer de ellos cuando quiera, y pueda irse a su zona de calma aunque esté jugando con otras cosas, en el momento que ella elija.

Si quieres saber más sobre la importancia de los cuentos o necesitas ayuda para encontrar un libro adecuado a la edad de tu peque, no olvides leer también Los cuentos y Biblioteca para los peques (de 0 a 6 años).

 

 

 

 

2 comentarios en “Cómo contar un cuento

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